domingo, 20 de noviembre de 2011

CRUCERO POR LAS TRES GARGANTAS DEL RÍO YANGTZÉ

El río Yangtzé es el río más largo de China, el más largo de Asia y el tercero del mundo, tras el Amazonas y el Nilo, y discurre íntegramente por territorio de la República Popular de China. Desde la meseta del Tíbet hasta su desembocadura en el mar de la China Oriental, donde se encuentra Shanghái. La foto es al anochecer.

Al igual que muchos otros grandes ríos, tiene nombres diferentes a lo largo de su curso: en su origen, se le llama en chino Dangqu, aguas abajo, se llama río Tuotuo y luego río Tongtian, Salween, Jinsha ,… El nombre chino moderno, Chang Jiang (gran río).

El nombre de Yangtzé, supuestamente proviene de la antigua travesía de ferri de Yangzi Jin, y debido a que fue el primer nombre escuchado por los misioneros y los comerciantes europeos, este nombre, que se aplicaba solamente al curso bajo del río, fue aplicado en inglés para todo el río.

El río es navegable en una gran parte de su recorrido y es una de las vías navegables más concurridas del mundo.

Las Tres Gargantas del río Yangtzé son uno de los puntos panorámicos de la China más famosos. Las Gargantas se extienden por 200 km. a lo largo del Río, y los acantilados en ambos lados de los estrechos pasajes alcanzan los 1.800 metros de altura. En sus laderas hay ciudades, pueblos, aldeas, terrazas cultivadas y muchos campesinos.

A pesar de la construcción de la famosa presa de las Tres Gargantas que subió el nivel de las aguas 175 metros el impacto visual de su paisaje todavía mantiene su esplendor, y allá nos fuimos la semana pasada a realizar un crucero de tres días por el río.

Los cruceros se realizan entre las ciudades de Chongqing y Yichang (ciudad en la que se encuentra la presa). Por el camino pasamos por tres ciudades (Fengdu, Fengjie y Wushan), las Tres Gargantas y acabamos en la famosa Presa de Yichang.

El barco es bastante grande, no tanto como un crucero de mar, pero sí muy parecido a los barcos que viajan por el Nilo. Lleno de chinos hasta la bandera, nosotros y un grupo de unos 30 occidentales de varios países, cuya media de edad serían los 70 años. Para las comidas ya tienes sitio asignado, como en todos los cruceros y en nuestra mesa estábamos con una pareja de daneses y otra de Canadá (majetes).

Los cruceros de estas características tienen la ventaja de que al no haber mucho pasaje, apenas hay colas para todo como ocurre en los grandes barcos, que hay que hacer cola para conseguir hasta la tostada del desayuno pero el entretenimiento a bordo es mucho más limitado, en nuestro barco después de cenar los propios camareros hacían la mona cantando y bailando, cosa que a los chinos les encantaba y por el día había clases de taichi, de medicina tradicional china,....

Chongqing con más de 15 millones de habitantes y más de 3.000 años de antigüedad, está situada donde se encuentran los ríos Yangtze y Jialing, siendo la mayor ciudad industrial y comercial del suroeste de China.


Antes de llegar a la primera garganta, el barco hace tres paradas.

La primera en Fengdu donde se encuentra Ming Shan la Ciudad Fantasma: La leyenda se remonta a la dinastía Han cuando dos oficiales, Yin Changsheng y Wang Fangping, se recluyeron aquí como monjes taoístas alcanzando más tarde la inmortalidad. Durante la dinastía Tang, unieron sus dos apellidos Yin-Wang, que significa "Rey del Infierno". Desde entonces más de 70 templos llenos de estatuas representando demonios terroríficos y amenazantes se han construido en la zona, que ahora se conoce como la Ciudad Fantasma. Al encontrarse a 288 mts de altura no se ve afectado por el proyecto de las Tres Gargantas. Sin embargo la ciudad de Fengdu si hubo que reubicarla, en la otra orilla del río.



Por la tarde llegamos a Shibao Zhai, antes era una colina en la orilla del río y ahora debido a la crecida de las aguas, es una isla (a la que hubo de construírsele un dique). En el lado del río hay un pabellón rojo de nueve pisos que se apoya en la ladera de la colina y que oculta una escalera para subir al templo de la cima. El pueblo que se encontraba en la base de la colina ha quedado sumergido bajo las aguas y se ha reubicado en lo alto separado por un puente de esta isla. En las fotos se ve antes y ahora.




Y la visita a Baidi, Ciudad del Emperador Blanco está justo en la entrada de la garganta Qutang. Construida durante la dinastía Han, la leyenda dice que Gong Sunshu, su fundador, un oficial degradado a soldado, vio salir vapor blanco de la sombra de un dragón que se elevaba sobre un pozo cercano, y tomando esto como un presagio se corono a sí mismo "Emperador Blanco". Diez años más tarde en una guerra con el emperador de la dinastía Han, la ciudad no es vio afectada por las batallas, y en agradecimiento los aldeanos construyeron el templo. Este no bajamos a visitarlo, estamos un poco saturados de tanto templo.

Llegamos a la primera garganta, Qutang Xia, la más corta con 8 km de longitud. Los altos acantilados tienen 350 metros de altura, y el río ya no es el peligroso torrente de antaño, es la más impresionante de las tres gargantas. Durante el trayecto se pueden ver escrituras talladas en las paredes, algunas de ellas de la dinastía Song, y ataúdes de los antiguos Ba en lo alto de algunos acantilados.



Despues de comer llegamos a la entrada de la segunda garganta, Wu Xia, frente a la ciudad de Wushan. Desde aquí se toman unos barcos más pequeños para ir a las llamadas Tres Gargantas Menores: Puerta del Dragón, Mística y Esmeralda, en el río Daning (un afluente del Yangtsé). Un espectacular paisaje rural de aguas cristalinas, pequeñas cascadas, cuevas, acantilados, 160 hectáreas de bosques, monos y aves acuáticas a lo largo de 50 km. Excursión obligada y sin templos.




La segunda garganta, Wu Xia, de 45 km de extensión, tiene su mayor atractivo en sus famosos "12 picos", con alturas entre 940 y 1.200 metros. Cada uno tiene su propia leyenda.


La tercera garganta, Xiling, de 75 km de longitud la recorrimos cuando anochecía. Los puntos históricos más famosos son el Templo Huangling de la dinastía Tang, y la Cueva Sanyou, fuente de inspiración de muchos poetas. Aqui el tráfico de barcos se intensifica camino de la presa.


Justo antes de llegar al final se encuentra la Presa de las Tres Gargantas, donde un sistema de esclusas permite cruzar al otro lado. Entramos en la primera esclusa a las 11,30 de la noche. Es toda una experiencia notar como el barco baja decenas de metros en el agua. Las esclusas son cinco y se tardan tres horas en atravesarlas todas. Y atravesarla es grátis, según nos dijo el guía con mucho recochineo, éste es un país comunista y pagamos por la sanidad, pero la presa, grátis.




El último día por la mañana ya en Yishang, excursión a ver la presa.

Presa de las Tres Gargantas es la presa más grande del mundo (cómo no podía ser menos, siendo china). Famosa, no por su tamaño, sino por la controversia que ha generado desde su inicio.

Los principales objetivos del proyecto son cuatro: el control de las crecidas del río que en el último siglo han matado un millón de personas, la producción de energía eléctrica no nuclear para una gran parte de China, se multiplica por cuatro la capacidad de navegación y se dinamiza la zona como atracción turística.

Con la famosa construcción de la presa, en el año 2009, todo lo que quedó bajo la cota máxima de inundación de 175 metros desapareció para siempre bajo las aguas. Esta monumental obra dejó bajo el nivel de las aguas a 2 ciudades, 12 pueblos y 116 aldeas, desplazando a 1.300.000 personas y sumergiendo unos 630 km2 de superficie de territorio chino, en su mayoría tierra agrícola. Los grupos ecologistas advierten de la profunda modificación que sufrirá el ecosistema, de la acumulación de sedimentos en el cauce, y de la contaminación que producirá la pérdida del efecto limpieza por la falta de corriente. En caso de rotura la ciudad de Yichang desaparecería en una hora.

La inundación de las tierras provocó, también, grandes pérdidas de reliquias ubicadas en las cercanías del río. Elementos de la era Paleolítica, sitios del Neolítico, entierros ancestrales, tumbas aristocráticas y obras de las dinastías Ming y Qing. Por ello, a partir de 1995 se inició una carrera contrarreloj a fin de rescatar la mayor cantidad posible de estos elementos.


El proyecto duró 17 años (1993 - 2009), en ella trabajaron 28.000 obreros en turnos de 24 horas, utilizaron 102 millones de m3 de roca y 28 millones de m3 de cemento. Mide 2.500 mts de longitud, 185 mts de altura y produce 22.400 MW de potencia con un total de 32 turbinas. Además de las esclusas de cinco niveles, se está construyendo un ascensor más rápido para barcos de poca envergadura.

Pero pese a todo, tan colosal obra es de visita obligada.

Como el barco lo dejábamos a la 1 de la tarde y el avión era a las 7, contratamos un chófer para que nos enseñara lo más granado de la ciudad. Primero nos metió por un barrio…., que mejor juzgáis por las fotografías, luego nos llevó a una tienda-taller de seda, pero no picamos y no compramos nada, era más caro que Shanghái y se quedó sin comisión. Después nos llevó al museo de la ciudad donde tenían cuatro cántaros del neolítico y poco más, ahí sí compramos un jarroncito de la dinastía Qing porque trae certificado de antigüedad y ya no debía haber más que ver porque nos llevó a una casa de masajes donde nos dieron un masaje de pies de hora y media, que a Iago le encantó. Y al aeropuerto.





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