viernes, 3 de junio de 2011

RICOS MADE IN CHINA

Como siempre China batiendo records, ya ha superado a EEUU en número de millonarios, según el Instituto de Investigación Hurun en la parte continental de China, hay 960 mil multimillonarios de los cuales y 60 mil son billonarios. En Beijing, Guangzhou y Shanghái concurren más chinos ricos, entre las tres tienen casi la mitad de la totalidad.

Aunque los expertos creen que hay más ricos que los que se conocen, pues la recolección de impuestos suele ser aleatoria, y la corrupción es un gran problema en China, por lo que es entendible que muchas de las personas ricas en China se esfuercen para no destacar.

Es por ello que China se ha convertido en el segundo mercado más grande del mundo de productos de lujo, después de Japón. Debido, en parte, a que todo lo occidental les apasiona.

Las empresas de las grandes marcas se frotan las manos y no paran de hacer caja, para hacerse una idea, en el Salón del Automóvil de Shanghái el mes pasado, se cerró con un récord de ventas de los coches de lujo importados, como Rolls-Royce, Bentley, Ferrari, Lamborghini y otros fabricantes de automóviles. El coche más llamativo de la feria, era un Aston Martin especialmente equipado para el mercado chino, que cuesta 7,2 millones de dólares, pues las cinco unidades que se pusieron a la venta en la feria se vendieron antes de que esta comenzase.

Y de verdad os digo que después de vivir en Londres, una ciudad de muchísimos millonarios, donde nos hartamos de ver coches de lujo, nunca había visto tantos Rolls-Royce como aquí.

Sin ir más lejos, en la urbanización que está al lado de la nuestra, hay al menos tres Rolls, se trata de una urbanización donde si quieres una cita, para ver un piso de alquiler, te piden informes del banco. Es la urbanización más cara de Shanghái, el precio de alquiler más bajo, ronda los 70 mil yuanes mensuales (unos 7 mil euros). Nicolas Cage, el actor, tiene tres pisos en la urbanización.

Otra demostración de la riqueza que se mueve en este país, es la cantidad de centros comerciales de alto nivel que hay en las principales ciudades, sólo en Shanghái hay en torno a 20 centros donde sólo hay marcas de lujo, uno de ellos está al lado de mi casa y allí se encuentran las tiendas de Dior, Chanel, Louis Vuitton, Prada, Cartier, Gucci,…..cosa que no había visto en ninguna ciudad, ni siquiera en Nueva York. No tengo ni idea de la cantidad de tiendas que tiene Dior en París, pero en toda España hay tres y aquí hay siete, sólo en Shanghai. Firmas como Hermes, debe más de la mitad de su cifra de negocio al consumo chino.

Esto genera cosas muy curiosas, porque como en la calle en todos lados hay vendedores de falsificaciones, en las mismas puertas de las tiendas hay gente que te vende lo mismo, falsificado.

Pero como la gran mayoría de los ciudadanos chinos aún gana menos de 100 dólares al mes, la brecha entre ricos y pobres es muy pronunciada y cada vez crece más, hiriendo muchas sensibilidades, por lo que es un asunto muy espinoso para el gobierno en Pekín.

En la China de Mao, el lujo era un pecado imperdonable de la burguesía que se erradicó totalmente durante la "revolución cultural". Sin embargo hay una expresión china que dice: "ser rico es glorioso".

Es por ello que el gobierno chino ha decidido tomar cartas en el asunto y ante la imposibilidad de luchar contra el gigante del consumo, ha decidido luchar contra su apología, por eso en Abril ha prohibido la publicidad del lujo. Marcas como Louis Vuitton, Christian Dior, Gucci, Bulgari, etc. Son víctimas de una disposición del gobierno chino. Se trata de evitar que sus campañas publicitarias creen tensiones en una sociedad comunista, entre los que las pueden pagar y los que no. Para el gobierno se trata de “peligrosas armas que violan el derecho a la ciudadanía e impiden que la sociedad viva en armonía” y que “tienen un impacto negativo en la sociedad” por lo que “el consumo de artículos importados por una élite económica impide el desarrollo en armonía de las clases medias”.
(Esta gran maleta de Vuitton que se encuentra en el exterior de un centro comercial, aquí en Shanghai, tiene los días contados, ya han dado la orden de retirarla)

Los publicistas de las firmas de ropa y perfumes tendrán que rascarse la sesera para vender sin usar palabras como «supremo», «lujoso» o «royal», ahora prohibidas, según el diario China Daily. La capital sigue los pasos de otras ciudades como Chongqing, que ya había censurado las palabras «único», «mejor» o «irremplazable» en las publicidades inmobiliarias.

Lo dicho, originales hasta la médula, y con un comunismo de andar por casa, sólo funciona para unos, para otros esto es un paraíso. Sin apenas impuestos y sin leyes que regulen el mercado laboral ni las condiciones en el trabajo…

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